jueves, 26 de diciembre de 2013

El repetitivo saboteo que nunca termina:



No sé si es una confabulación en mi contra,
las nubes prometieron quedarse anoche a cuidarme,
era mentira.
Tengo miedo en la ciudad y en todo el cuerpo,
lo sospeché desde un principio,
por lo tanto debo saberme en el mejor de mis días bonitos.
Debo saberme tapándole los ojos al panorama maternal.
No es culpa de los de la radio la represión,
es cosa mía y son las ideas que adopté desde la fugitiva.
Estoy por instinto haciendo las cosas mal.
Ya no lloro.
Ya no avanzo.
Ya no creo.
Ya no me rasco la espalda con las uñas del otoño,
y eso es una crisis de estado.
Busco que toda mi gente caiga conmigo.
No es que necesite verles fallar,
es que no me gusta caer sola...
Anoche descalabré a los presentimientos
y me fui a buscar el frío bajo las rocas.

Aura Diez

1 comentario:

  1. Mi locura era personal, luego apareciste tú.

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